Un saludo a los combatientes

Se acerca un nuevo Día del Joven Combatiente, tiempo en que la televisión suele interrumpir sus habituales noticias faranduleras y de crónica roja para reemplazarlas con imágenes de disturbios callejeros que se realizan aparentemente sin sentido, presentando esta fecha como un simple ritual de actos lumpenescos y distorsionando así el hecho de que hace ya veintiséis años los hermanos Vergara Toledo fueron asesinados en Las Rejas por la policía de Pinochet, lo que más tarde sería encubierto como un enfrentamiento armado; mentira que demoraría más de 20 años en ser rectificada legalmente.
Los mataron por ser jóvenes comprometidos, por ser militantes, por organizarse para luchar contra la dictadura y por querer construir un mundo más justo. Tal como lo hizo Pedro Ortiz, estudiante de sociología de la Universidad de Chile asesinado en 1992 por las fuerzas represoras del gobierno “democrático” de la concertación. Por eso es que hoy se hace indispensable rescatar esa convicción y espíritu como ejemplo para nuestra juventud actual, para los jóvenes que a veces carecemos de una convicción revolucionaria que nos lleve a ser capaces de levantarnos contra las injusticias que genera el modelo neoliberal.
¡Por el derecho de recuperar todo lo que nos han quitado!

Todos hemos sido testigos: en poco más de un año el pasaje en el Transantiago ha subido desde $400 para adultos y $130 para estudiantes, hasta $540 para los primeros y $180 para los segundos. Si hacemos el cálculo, el alza ha sido cercana a un 35% en un solo año, en donde “la nueva forma de gobernar” se expresa en que para una familia con dos padres trabajadores (que ganan el sueldo mínimo) y tres hijos que estudian en educación media y/o superior de-ben destinar un poco más de un de cuarto de sus ingresos para locomoción colectiva (cerca de unos $80.000).
Los estudiantes sentamos un precedente de lucha el 2006, año en que gana-mos que el Pase Escolar pasara de manos de los Gremios Microbuseros a un organismo central (JUNAEB), por lo que el pasaje estudiantil recibe una sub-vención de parte del Estado. Sin embargo, para los Gremios esta subvención no basta y en algunas regiones han declarado la intención de que a partir Ma-yo desconocerán la TNE y crearán una nueva tarjeta estudiantil para cada re-gión específica según sus intereses lucrativos y de acuerdo a las lógicas del mercado local.
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